Muestra solo lo que puedes fabricar
Un configurador de muebles que deja crear algo que tu fábrica no puede hacer es peor que nada. Las reglas mantienen válida cada configuración.


La forma más rápida de perder la confianza de un comprador es venderle algo que luego no puedes fabricar. Un configurador que permite el asiento de piel con la estructura solo para tela, o el tablero de roble sobre la base de acero que solo existe en nogal, hace exactamente eso, pedido a pedido.
Las reglas sirven para evitarlo.
Una regla es una condición y una acción
En el editor de Amaspace, una regla dice: cuando pase esto, haz aquello. "Si el comprador elige la familia de piel, borra las opciones de tela." "Si la mesa mide más de dos metros, oculta las patas finas." El comprador nunca ve una combinación que rompa una regla. Simplemente no se ofrece.
Para un sofá típico con dos familias de materiales, son unas pocas reglas. Para una línea completa son más, y duplicar una regla existente y editarla es la forma rápida de armar la lista.
Opciones que afectan a la misma pieza
Una trampa común: dos opciones, en dos atributos distintos, que cambian el mismo material. Por ejemplo, un selector de tela y un selector de "acabado premium" que afectan al asiento. Sin cuidado, el comprador puede elegir ambas y el modelo muestra la que se cargó al final.
Amaspace trata las opciones que cambian el mismo material como mutuamente excluyentes, aunque estén en atributos distintos. Solo una puede estar activa, así que el modelo siempre muestra lo que el comprador va a recibir.
Editar después sin riesgo
Las líneas cambian. Cuando eliminas una opción de la que depende una regla, el editor te avisa antes, para que una limpieza no rompa sin aviso la lógica de tu configurador.
Los precios van con las reglas
Cada opción en pantalla muestra cuánto cambia el precio, y el total se actualiza mientras el comprador configura. Junto con las reglas, el comprador solo ve configuraciones que puedes fabricar, cada una con su precio real.
Dónde están los límites
Las reglas recogen lo que nos cuentas. Si las restricciones de tu fábrica están en la cabeza de alguien, lo primero es ponerlas por escrito. Lo hacemos con tu equipo durante la puesta en marcha, y tú apruebas el configurador antes del lanzamiento.
Siguiente paso
Nuestra guía del sofá muestra paso a paso cómo se configuran las reglas. O envíanos un producto con sus restricciones y lo construimos. Más en Muebles.


