Un anillo en tu propia mano
Las joyas se compran en la mano, no sobre fondo blanco. Con seguimiento de la mano en el navegador, el cliente se prueba su anillo antes de pedirlo.


Las fotos de joyas son bonitas y casi siempre engañosas. Un anillo fotografiado desde tres ángulos sobre fondo blanco no dice nada de cómo queda en una mano concreta, junto al reloj que esa persona ya lleva.
La prueba virtual pone el anillo donde se toma la decisión.
Cómo funciona
En la página del producto, el cliente abre el configurador y elige el metal, el acabado y el grabado. Luego activa la prueba virtual. La cámara del móvil sigue su mano y el anillo se queda en su dedo mientras la mueve.
Funciona en el navegador en iPhone y Android. No hay nada que instalar.
El grabado antes de pedir
Las joyas personalizadas son las que generan más idas y vueltas: la tipografía, la longitud del texto, si cabe en un aro estrecho. En el configurador, el cliente escribe el grabado y lo ve al instante en el anillo, en el metal que eligió.
Lo que ve es lo que se pide. El pedido te llega con el metal, el acabado y el texto exacto.
Los relojes funcionan igual
El mismo seguimiento de la mano sirve para relojes. El cliente cambia el color o el material de la correa y lo ve en su muñeca. Las tiendas que venden anillos y relojes usan una sola configuración para ambos.
Dónde están los límites
La prueba virtual muestra el aspecto y las proporciones en la mano. No es un medidor de anillos, y no lo presentamos como tal; tu guía de tallas sigue haciendo ese trabajo.
Además, necesita la cámara activada. Los clientes que no la permitan siguen teniendo el configurador 3D completo en la página.
Siguiente paso
Si vendes anillos o relojes, envíanos un producto. Lo creamos en 3D a partir de tus fotos o CAD, configuramos la prueba virtual y puedes probarlo en tu propia mano antes de publicarlo. Más en Moda y prueba virtual.


